martes, 25 de octubre de 2016

Sofía (Bulgaria)

Hoy toca hacer memoria de un viaje al este de Europa, casi rozando Asia y África: se trata de nuestro viaje a Bulgaria.
Los viajes a la capital de este país son generalmente baratos si se miran desde aeropuertos "grandes" y con mucho tráfico aéreo. En nuestro caso, desde Milano Malpensa, el coste ha sido de tan solo 20€...¡ida y vuelta! Creo que sobra decir que la compañía elegida ha sido Ryanair.

Comienzo diciendo que se trataba de una escapada de 3 días, de viernes por la mañana a domingo, pues nuestro objetivo era ver únicamente la capital de este país. El aeropuerto de Sofía, a nuestra llegada, hemos visto que tiene 2 terminales: 1 y 2, y en el caso de Ryanair, aterrizaremos y despegaremos en la más "lejana", que se comunican con un "shuttle bus" entre ambas. Desde la terminal 2, la más nueva, podremos coger el metro hacia el centro de Sofía. No olvidéis sacar unas cuantas levas, que es la moneda local, y equivale aproximadamente a 2€. Podréis sacarlas en los cajeros automáticos que hay en la terminal del aeropuerto.

Centrándome ya en el destino en sí, pues he de decir que la capital búlgara me ha causado mucha mejor sensación de la que esperaba, pues había leído mal acerca de la misma: que había poco que ver, que era muy pobre... sí, se ve todo lo relevante en un día perfectamente, eso es cierto, pero tiene su encanto y además, para qué mentir, ¡resulta muy económico viajar a la misma!



Hay muchas iglesias preciosas que ver (sinagogas, mezquitas...), los edificios gubernamentales son muy elegantes, la comida está muy rica (los dulces están de vicio!) y la gente, aunque digan lo contrario, por lo general es agradable y ante una pregunta en inglés, la respuesta siempre suele ser cortés.
Para ilustrar un poco la entrada, pongo unas fotos, de las más relevantes que he encontrado de la ciudad de la que estamos hablando.

Iglesia San Nikolay, de origen ruso, en Sofía 

Teatro de Sofía 

Catedral Alejandro Nevski, posiblemente la imagen más conocida de la capital búlgara

Decir de esta última catedral que tiene una cúpula impresionante, vista desde el interior es totalmente deslumbrante. Cerca de la misma, para los amantes del siglo XX como yo, os encontraréis con un mercadillo al aire libre en el cual venden un montón de objetos recuperados de la Segunda Guerra Mundial. Yo personalmente me he traído un gorro de piel al estilo ruso, algo que no encontraría en ningún otro lugar.

¡Espero haberos animado a realizar una visita a este lugar, sinceramente, merece la pena conocerlo! Cualquier duda acerca de la ciudad, podéis dejar un comentario en la entrada (en inglés también me manejo un poco, por si se da el caso) y os responderé encantado.

¡Un saludo!

domingo, 9 de octubre de 2016

Primeras semanas en Milano

Ya hace un mes que he llegado a esta bella ciudad al norte de Italia, ¡y vaya mes! Increíble la experiencia de disfrutar de una cultura "diferente" (como todos sabréis, la cultura italiana y la española son muy similares) y sobre todo, de vivir en un lugar distinto y en el que todo te parece nuevo cuando lo empiezas a recorrer.

Para no chocar con lo habitual al llegar a esta maravillosa ciudad, habría que empezar por visitar el famosísimo y conocido Duomo, la catedral que se haya en la Piazza Duomo, en pleno centro de Milano.

Cattedrale di Santa Maria del Fiore (Duomo)

Piazza del Duomo

Si te escapas un poco más allá del centro, hacia la zona de Garibaldi, te encontrarás con edificios de gran altura, pequeños rascacielos que reflejan la parte más nueva y moderna de Milán, adaptándose a la nueva filosofía de ciudad del siglo XXI.

Torre Garibaldi
Luego queremos estar algo más tranquilos y disfrutar de un paseo más relajante, ya que Duomo, con su gran afluencia de gente, y Garibaldi, con tráfico y mucho turista también, pueden resultarnos algo ruidosos. Pues cerca de estos concurridos lugares, también tenemos un parque espectacularmente cuidado en todos sus detalles, como es el Parco Sempione, en pleno centro de Milán (parada de la línea M1 de metro, o línea roja: Cairoli), a través del cual accedemos por una espectacular fortaleza o castillo, que a mi, sinceramente, me ha puesto los pelos de punta: nunca en mi vida había visto una entrada tan preciosa para un parque tan bello.

Cimiterio Monumentale

Parco Sempione
Y si ya empieza a anochecer y las horas del día se van acabando, pues, ¿por qué no visitar Navigli y tomarse un "aperitivi" en un lugar tan bello como éste? ¡Qué mejor descanso que este! Este lugar es bello tanto visto de día como de noche, pero personalmente, prefiero verlo al anochecer, es espectacular. Se encuentra cerca de Porta Génova, accesible fácilmente mediante la "línea verde M2" del metro milanese.

Naviglio Grande

Y si os sobra tiempo, quizás podréis disfrutar de algo muy sencillo, con una forma muy perfecta, y con un tacto impresionante...al paladar.


Porque, ¿qué manera mejor de cerrar cualquier visita o paseo por Milano?